viernes, 16 de enero de 2009

Viajar

¿Quién no se ilusiona como un niño cuando tiene delante de sí un viaje de placer, con su pareja y amigos? 

No por conocido el destino deja de ser menos interesante. Nos vamos a la ciudad eterna, a celebrar entre otras cosas 17 años de casados. Visitaremos todos y cada uno de los rincones que el tiempo que estemos allí nos permita. En Roma desgastaremos suela. Los medios de transporte no harán mucho negocio con nosotros. Kilómetros de cultura, de historia, de vida nos esperan en los próximos dos días. Plaza Nabona, el Foro, el Coliseo, el Circo, Plaza del Popolo, San Pedro, San Pablo Extramuros (donde despediremos el año paulino), nos aguardan. Combinaremos turismo, con espiritualidad, pero también habrá hueco para la gastronomía, y espero que una espectacular tirada larga el domingo por el centro de la ciudad. 

Espero compartir con vosotros nuestras experiencias de este magnífico fin de semana que tenemos por delante.

miércoles, 14 de enero de 2009

Cómo acercarse a Dios, según Martini

No sorprende el primer paso a dar: interrogarse a uno mismo: ¿qué misión tengo en la vida? ¿qué debo y qué puedo hacer? Obviamente no deben sere preguntas exclusivamente respondidas desde nuestro subjetivismo, sino debemos ser conscientes de la existencia de Dios y de nuestra relación con El a la hora de responderlas.
Me gusta como aborda el camino hacia Dios. Dice Martini que, como en cualquier actividad, es necesario planificarla, y sobre todo, entrenarla. Hay que entrenar los músculos del amor, de la relación con Dios. Para ello, recomienda cuatro ejercicios: la oración, el silencio, las conversaciones y las acciones de compromiso social.
Una vez que respondamos a la primera pregunta, si somos coherentes, viviremos nuestra vida como una misión, nos convertiremos en misioneros. Probablemente nos demos cuenta de los privilegios con los que contamos, y podamos dar el segundo paso: regalar dicha, transmitir nuestra alegria, nuestra fe a los que están enfermos o no saben amar.
Otros pasos que se pueden dar, dice Martini, son salir al encuentro de otras culturas y religiones, que enriquezcan nuestra fe, nuestra vida, no solo de manera pasiva, sino como medio a la consecución de la paz. Contemplar la belleza que hay en el mundo, el silencio, la quietud y la escucha también nos acercan a Dios, al igual que la pelea con Dios, las dudas o el sufrimiento de tristeza en determinadas ocasiones.
En definitiva, un buen plan. Sólo hay que aplicarse, como hacemos en otras facetas de nuestra vida, para que el entrenamiento nos acerque a nuestra meta. 

sábado, 10 de enero de 2009

Segundo tramo de preguntas en Coloquios Nocturnos

Si Dios es amor, ¿de dónde proviene el mal?, ¿por qué hay tanto sufrimiento? ¿por qué hay personas con una buena vida y otros con mala? ¿cómo podemos vivir con la desgracia?

Muchos dudan de la existencia de Dios a causa de todo el mal que hay en el mundo. Sin embargo, la respuesta está en la libertad. Dios ha hecho al hombre fundamentalmente libre. Libre para responder con un sí o un no, para amar o no. Otra cosa sería hacernos autómatas, robots. Los hombres no usamos siempre la libertad para el bien. El mal existe, pero también debemos mirarlo con un ojo positivo: el que gracias a su existencia es cuando ese sentimiento de "tengo que ayudar", que a veces tenemos adormecido, despierte con fuerza y haga que extraigamos de nosotros lo mejor como seres humanos. O podemos usar nuestra libertad para dejar que continúe adormecido.

En cuanto a la definición de buena vida se trata, sin duda, de no equiparar buena a rica en medios materiales. Hay ricos muy pobres y pobres muy ricos. Obviamente, esto no ha de ser excusa para mirar a otro lado y obviar el hecho de que hay mucha gente de pasa penurias por culpa de la escasez material, pero la riqueza (entendida como exceso sobre lo necesario) no utilizada adecuadamente se puede convertir en una carga ("antes entrará en el reino de los cielos un camello...") 

Por último, ¿cómo vivir entre tanto sufrimiento?

Primera idea: Se trata de un desafío permanente: "Si me encuentro con la desgracia y tengo el coraje de ocuparme de ella surge un dinamismo como consecuencia del cual los desgraciados se convierten más dichosos, y los dichosos más agradecidos". Simplemente se dan cuenta de que las cosas no son así.

Segunda idea: muchas de las desgracias son causadas por los hombres, lo que lleva a la tercera,
¿qué participación tengo yo en la aparición de las desgracias?, ¿cuál es mi parte en esa situación? ¿dónde y qué puedo hacer algo para que las cosas vayan mejor? Todo ello me lleva a los famosos círculos de confianza de Steven Covey. Probablemente algo podré hacer por el calentamiento global (tipo conducir menos, utulizar mejor la calefacción o el agua caliente), pero no parece que mi responsabilidad vaya mucho más allá que eso. Poco puedo hacer por erradicar el hambre o algunas enfermedades del mundo, pero mucho más puedo hacer por aquellos que tengo a la vuelta de la esquina, que están pasando hambre o están enfermos. Y  algo podré hacer por los semejantes que tengo alrededor mío, gracias a Dios no tan necesitados de ayuda material, sino más bien espiritual, empezando por mi mismo. Termino citando otra vez a Martini: "la dicha no es algo que a uno le corresponda y que deba limitarse a esperar. Tenemos que buscar la dicha."

viernes, 9 de enero de 2009

La responsabilidad de los ex

Siempre me ha sorprendido lo apegados que estamos a los cargos. Imagino que ocurrirá en todas partes, pero en nuestra piel de toro es impresionante. No hay presidente, sea del gobierno o de una comunidad de vecinos que no se aferre a su cargo incluso cuando es evidente que no tiene sentido que siga en él. Dos personajes me incitan a hacer este comentario.

De un lado, el presidente de Cajamadrid. Lleva al frente de esta institución ni se sabe cuantos años. Fue elegido de la misma manera que hoy pretenden destituirle. Si en aquel momento no le pareció mal su nombramiento, ¿por qué hoy se resiste tanto a abandonar el cargo? Con este comentario no estoy defendiendo los métodos por los cuales se intenta prescindir de él. Son métodos que los carga el diablo y que probablemente acabarán con el nuevo presidente que el poder político imponga a la salida de Blesa de la misma manera . Es curioso también, en este caso, que nadie esté hablando de la gestión al frente de Cajamadrid, no se informa de los resultados. No sé si son buenos o malos. No sé si se cumple el fin de la caja o no. Lo único que importa, en este caso, es que la persona que se ponga al frente sea absolutamente leal al régimen liberal de esta nuestra comunidad. 

El otro caso es el del ex presidente Aznar. De alabar fue su decisión de dejar el cargo tras ocho años de mandato (lo que no hagas en ese tiempo probablemente no lo harás en más años). Sin embargo, su comportamiento como ex deja, a mi juicio, bastante que desear. Si te vas de un sitio, te vas y ya está. No quieras dar lecciones. No pretendas que las cosas se sigan haciendo como cuando estabas tú. Aprende desde fuera de los errores que cometiste. Si quieres volver, si crees que debes volver, vuelve, pero no a medias. Mide tus opiniones. Sé consciente de que mientras no te conviertas en candidato, se te está preguntando como ex presidente, y por lo tanto tus opiniones deben involucrar exclusivamente eso. Si aun así contestas como un político en ejercicio, además de interferir en la vida política estarás enturbiando tu pasado. Y otra cosa, si no eres capaz de admitir ni un error en tu gestión, siendo el más clamoroso el de el apoyo a una causa injusta, como el mismo responsable de la misma ha reconocido, e insistes en reconocer Bush como un gran presidente o has perdido el juicio ahora o nunca lo tuviste sano (insisto, opinión personal y subjetiva por tanto).  

miércoles, 7 de enero de 2009

Los fundamentalismos

Publica Siruela "El libro de los saberes. Conversaciones con los grandes intelectuales de nuestro tiempo". Será uno de mis objetivos a ojear en mi próxima visita a una librería. Entretanto, un periódico hace una reseña de una de las conversaciones que se tienen en el libro, con Samuel Hungtinton. De la entrevista destaca la siguiente afirmación:

"la mayoría de los movimientos fundamentalistas islámicos presentan ciertas similitudes con el protestantismo... estos movimientos se esfuerzan por defender cierta pureza, el compromiso religioso, la rectitud, igualmente característicos de la reforma protestante."

Curiosa afirmación. Para Huntington el fundamentalismo trae su causa en la rebeldía contra el poder establecido, cuando éste además tiene serios marchamos de corrupción, de pérdida de los valores originales. Y ese fundamentalismo se basa en la búsqueda de la pureza de la relación del individuo con Dios, a través de los distintos medios que sus religiones, sus textos sagrados, les facilitan.

Lutero atacó una jerarquía eclesial débil, en muchos aspectos corrupta. El Islam ataca a un Cristianismo ¿débil?, ¿poco puro?

¿Es necesario ser fundamentalista para defender la pureza de nuestras relaciones con Dios? ¿Cual es la diferencia entre actitudes radicales y actitudes fundamentalistas?  ¿Cómo darle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios? (por cierto, esta será otra pregunta que aborde a través de Martini).

lunes, 5 de enero de 2009

Primera pregunta

¿qué le diría el cardenal Martini a alguien que no cree en Dios?

Y el cardenal, al más puro estilo socrático responde: "Tendría muchas preguntas que hacerle". Preguntas sinceras, curiosas, sin pre-juicios. "¿Qué cosas son importantes para él?, ¿cuáles son sus ideales?, ¿cuáles son sus valores?" Tres preguntas que deberíamos hacernos todos, probablemente de manera periódica (y qué mejor que en estos días!), sin necesidad de interpelarnos acerca de nuestra creencia en Dios. Esas preguntas nos deben acercar a Jesús, y si no lo hacen y tenemos la voluntad de ser cristianos, probablemente necesitaremos redefinir nuestras respuestas.

El epitafio de un famoso escritor cristiano, nada menos que Unamuno, reza "Méteme, Padre eterno, en tu pecho, misterioso hogar, dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar. Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo" . Probablemente Don Miguel buscó a Dios todos los días de su vida, pero quizá no se preguntó por estas tres simples preguntas, más prácticas que teóricas. No me gustaría llegar al final de mis días con esa angustia, así que me las haré.

Recomienda Martini, por último, conversaciones con gente que busque, con gente creyente. Pues nada, co-blogeros, a conversar!!!

Coloquios Nocturnos en Jerusalén

Me propongo iniciar una serie de reflexiones a la luz del libro que da título a este post. He publicado en No serán del Canón (www.literaturatrimestral.bogspot.com) una breve reseña del mismo, y la idea es desbrozar cada uno de sus capítulos en este excelso blog, para que podamos, si os parece, discutir acerca del mismo. Ello me obligará a releer el libro, aspecto que considero necesario para poder interiorizar muchas de las respuestas que contiene.